SOLEDAD NO DESEADA

La Soledad No Deseada debe diferenciarse de la Soledad, principalmente señalando que la primera no es una elección, mientras que la segunda sí que puede serlo. Por tanto, la no deseada ni elegida suele conllevar sensaciones más desagradables que la otra, que puede llegar a tener un efecto incluso regulador para la persona.
Una visión frecuente lleva a pensar que las personas más afectadas por la Soledad no deseada serían los adolescentes y las personas que transitan la senectud. Pero por el contrario, los datos postpandemia arrojan sobre la franja de mediana edad un nicho para esta tipología emocional, que se puede entender analizando los objetivos vitales propios de los 35 a los 45 años, por ejemplo Crianza y carrera Profesional, los cuales restan normalmente en entornos urbanitas contacto social de calidad (Estrategia contra la Soledad No Deseada 2020-2030, del Ayuntament de Barcelona, del que vale la pena chafardear el Proyecto pionero Radars como detector comunitario de personas en riesgo de Exclusión Social por Soledad).

Sí que es cierto que en la mediana edad contamos a priori con herramientas más maduras y adaptativas para que la Soledad pueda ser más deseada que impuesta, pues suele encontrarse la persona en un momento de vida activa donde puede ajustar sus inversiones de tiempo y energía para poder generar espacios vinculares que le permitan renovar sus conexiones sociales.
Si tuviéramos que señalar 4 ámbitos principales desde los que podemos regular nuestra conexión con los demás y por tanto la soledad aparecerían los siguientes: Amistades-Familia-Equipo de trabajo-Pareja-Comunidad. Clasificación esta que en la vida adolescente y en la senectud puede ver mermados los factores centrales al no haber todavía entrada en el mundo sentimental ni laboral para los más jóvenes, y por contra haber finalizado ya la andadura por los mismos para las personas más mayores. De tal manera que ambas franjas cronológicas, si no tienen los mayores índices cuantitativos de Soledad sí que pueden contar con la tipología emocional más difícil de cambiar sin ayuda.

Las herramientas principales para poder elegir momentos de conexión para que la Soledad sea cada vez más elegida que no deseada tiene su base terapéutica en el abordaje de nuevos tipos de comunicación que sean más adaptativos a la situación psico-bio-social que tiene la persona aquejada o demandante en el presente.
La Comunicación basada en las Necesidades tiene el potencial de generar nuevos acuerdos para gestionar mejor la situación de las personas que la activan, así como abre la posibilidad de recordar o remodelar el contrato relacional entre las mismas para dar atención a necesidades que pueden haber quedado tapadas por la rutina diaria y por la falta de comunicación.
La Comunicación basada en Emociones podría establecerse como la base más clásica en las tipologías comunicativas que pueden transformar la realidad de convivencia y que además cuenta con el factor extra de ser muy natural para la capacidad comunicativa humana, pues suele generar con relativa prontitud emociones agradables que la retroalimentan.
Huelga decir que ambas tipologías pueden llevar tiempo inactivas en la persona que padece Soledad no elegida, o incluso que dentro de su histórico relacional no haya tenido muchas oportunidades para su aprendizaje, pues puede que haya pertenecido y pertenezca a Grupos y contextos que restrinjan hablar de manera explícita de emociones y necesidades.
Cobraría por tanto una especial importancia en estos últimos casos descritos, que el espacio de terapia individual sirviera de modelaje relacional donde poder expresar emociones y necesidades que el cliente sienta hacia el profesional que le atiende. De la misma manera, este último debería poner una especial atención en el acompañamiento sociocomunitario para que los usuarios en estas situaciones puedan entrar en contacto con proyectos nuevos que les generan nuevas posibilidades vinculares en su comunidad.
A consultar si quieres saber más sobre el tema:
Observatorio Estatal de la Soledad No Deseada (SoledadES) en su web soledades.es
Web oficial del programa es barcelona.cat/contra-la-soledat





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